martes, 3 de febrero de 2009

LA VÍA LÁCTEA

Últimamente se ha despertado en mí de nuevo el interés por los temas astronómicos y la observación de los objetos que están allí arriba en la bóveda celeste y a los que tenía profundamente olvidados. Casi todos los días le echo una miradita al cielo, a ver si localizo algún planeta o alguna de las constelaciones de invierno como la de Orión que es una auténtica pasada. El inconveniente es que debido a la contaminación lumínica presente en la ciudad apenas se ve nada, pero yo disfruto igualmente aunque solo distinga cuatro estrellas. El caso es que la afición está empezando a hacer mella; de hecho he encargado por internet unos prismáticos gigantes de 15x70 y un trípode para colocarlos. Quién sabe si en el futuro me compraré un telescopio. De momento, habrá que aprovechar alguna salida al monte para ir conociendo el profundo y misterioso cielo. Ah, también he comprado la Guía del Cielo 2009 (altamente recomendable: vale unos 9 euros y es muy entretenida y didáctica).
La foto que acompaña la entrada es de la Vía Láctea, galaxia a la que pertenece nuestro Sistema Solar. Parece mentira que haya otros sistemas solares parecidos al nuestro metidos ahí dentro de ese batiburrillo de estrellas.

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