Por fin vuelvo a escribir tras meses de ausencia; la verdad es que preferí dedicar tiempo a otros menesteres. Aunque no seguí publicando mis rutas en BTT, continué con mis sesiones de preparación para el reto deportivo del 2009, con un parón de por medio de un mes en el que perdí casi todo el nivel alcanzado. Cuando faltaba menos de un mes para la celebración del evento ciclista y le ví las orejas al lobo volví a montar en la burra haciendo una serie de seis o siete salidas, en su mayor parte de pequeño kilometraje y probando de vez en cuando a subir repechos duros como la cuesta del Barrio del Muselín, la subida al Picu Sol e incluso la de San Martín de Huerces. A pesar de no haber entrenado lo deseable en relación a las exigencias de la ruta, debido principalmente a su desnivel acumulado, al fin me armé de valor y acudí a la cita tan deseada el pasado sabado 4 de julio, consiguiendo finalizar en unas condiciones bastante aceptables (la única secuela reseñable fue un dolor intenso en el pie derecho a causa del cambio de calzado y probablemente también a la posición de la cala).
No saqué ninguna foto porque no apetecía bajar de la bici y perder el ritmo y la concentración, pero el Volcan de Pumarín e hijo , junto con Valiente de La Calzada, acudieron al primer control de la prueba, realizado en el Club de Golf de La LLorea, asistiéndome con su estimada compañía y con avituallamientos varios y sacándome una foto para el recuerdo.
Por supuesto, en ese día tan señalado tuve un recuerdo especial para el equipo que me acompañó a la primera y segunda ediciones de la VCG: el ya citado Volcán de Pumarín y el Nachete, además de mi padre y hermano que estuvieron en la primera. Desde aquí quiero animar al duo Carrera a participar en la número 17 porque de lo contrario me sentiría defraudado (como Contador con los compañeros del Astana).
Estos pequeños retos sirven para dar un poco de aliciente a la vida. Para la gente que entrena a diario, quizá sea un paseo, pero para los que no tenemos mucha continuidad con la bici (muy a pesar de nuestros deseos), el feliz término de una ruta de estas características supone mucho orgullo y felicidad, elevando el ánimo y aumentando las ganas de hacer cosas.
Ahora hay que plantearse otro reto, que publicaré en el blog una vez decidido.
Se me olvidaba, aparte del duo Carrera invito a Valiente a participar también el año que viene en la 17ª VCG, si no compra bicicleta de montaña para esa fecha que la pida prestada, pero allí lo quiero ver.
Saludos y para el Huguín: ¡Hala Madrid!
1 comentario:
Esi Mario,Enhorabuena,porque el trazado es muy duro,pero despues de conseguirlo te queda una satisfacion personal y una alegria interior,que ya piensa uno en el siguiente reto.Un saludo.Valentin
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